Después de haber sido dado de baja como suboficial de la Policía Nacional por medida disciplinaria, debido a que colaboró con un prófugo de la justicia, Walter Ayala Gonzales presentó una acción de amparo ante el Tribunal Constitucional, en un intento por retornar a la institución policial. Sin embargo, por la gravedad de la imputación, el colegiado constitucional declaró improcedente el requerimiento legal de Walter Ayala, el 11 de julio del 2000, y no consiguió la reincorporación. Ayala ahora ejerce como ministro de Defensa.
De acuerdo con la foja de servicios de Ayala que consta en los archivos de la Policía Nacional, el 6 de enero de 1997 fue pasado a disponibilidad por medida disciplinaria, cuando fue descubierto que gestionaba una libreta electoral —ahora DNI— para Freddie Usquiano Núñez. Esta persona había sido detenida en el complejo policial Alcides Vigo Hurtado por su condición de requisitoriada. Pero logró escapar para no enfrentar a la justicia por el delito de receptación.
Walter Ayala, quien en un principio afirmó que solo “conocía de vista” a Freddie Usquiano, fue sancionado con 6 días de arresto de rigor y luego fue desaforado de la Policía Nacional.
No obstante, Ayala insistió en su inocencia y presentó un recurso de apelación, incluida una solicitud de reincorporación y el reconocimiento de sus ingresos no abonados. Pero el 30 de julio de 1998 sus exigencias fueron desestimadas.
El 28 de octubre del mismo año interpuso una acción de amparo contra el entonces ministro del Interior, general EP José Villanueva Ruesta, para que se dejara sin efecto su expulsión de la PNP. En ese tiempo laboraba en la División de Robos, de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri).
El Primer Juzgado Corporativo Transitorio Especializado en Derecho Público de Lima declaró infundado el reclamo de Ayala, el 27 de julio de 1999. Así que el expolicía interpuso un recurso extraordinario ante la Sala Corporativa Transitoria Especializada en Derecho Público de la Corte Superior de Lima. El 21 de enero del 2000, esta instancia también desestimó la demanda de Walter Ayala, por lo que recurrió al Tribunal Constitucional. Era su última oportunidad.
